Banca Armada

La importancia de la financiación para el complejo militar-industrial es vital. Las empresas de armamento necesitan los servicios bancarios, tanto para efectuar sus operaciones comerciales corrientes, como para conseguir fondos extraordinarios que les permitan emprender el desarrollo de nuevas armas, exportar a nuevos mercados y, en definitiva, mantener su pujanza competitiva en un sector eminentemente privado. Por tanto, el apoyo financiero es clave para que las empresas de armas y otros con prácticas rechazadas por la sociedad puedan conseguir sus objetivos económicos. Es decir, sin apoyo financiero estas empresas se verían obligadas a producir menos armas, a emprender menos proyectos contaminantes y otras prácticas que denunciamos en esta campaña.

El concepto banca armada se refiere a las entidades financieras que participan en el negocio armamentístico mediante uno, varios o todos los principales tipos de financiación del sector armamentístico que existen. Las formas de financiar a la industria de las armas identificadas son cinco:

1. La participación accionarial

Las entidades financieras adquieren acciones emitidas por las empresas de la industria armamentística. Esta práctica es de gran relevancia por distintos aspectos. Primero, porque la posesión de acciones supone tener parte de la propiedad, y por tanto, capacidad de decisión. Segundo, ésta es una forma de financiar la industria armamentística ya que la empresas hacen ampliaciones de capital para captar fondos. Además, tener acciones de una empresa es dar valor a la misma, confiar en su capacidad de generar beneficios y esperar que así lo haga.

2. La financiación de las exportaciones

El sector armamentístico español dedica aproximadamente un 30% de sus ventas a la exportación, por eso su financiación es muy importante. La financiación de las operaciones de venta en el exterior es de gran importancia porque los clientes son gobiernos, que en el mejor de los casos pagan en cómodos plazos, por eso su financiación es una práctica habitual. Sin esta ayuda por parte de las entidades financieras, sería prácticamente imposible que existiera comercio exterior de armamento.

3. La emisión de bonos y pagarés

La emisión de bonos y pagarés es otra de las formas de financiar a las empresas de armas. El mecanismo es muy sencillo, los bonos y pagarés son títulos que emiten las empresas a un precio determinado, con la promesa de que al cabo de un tiempo le pagarán a su comprador el valor total del bono más un interés. Las entidades financieras se convierten en gestores de estas emisiones, por las que obtienen una comisión como ganancia acorde a la gestión realizada.

4. Los fondos de inversión

Los fondos de inversión de la banca armada son aquellos en los que las entidades financieras ofrecen acciones de empresas de armas. De este modo, otra manera de financiar a las empresas de armas es ofertando y/o gestionando fondos de inversión en los que los clientes del banco o caja confían sus ahorros con la esperanza de que mediante las fluctuaciones de las acciones que componen el fondo, se consigan beneficios económicos futuros.

5. La concesión de créditos y préstamos a las empresas de armas.

La manera más directa que tienen los bancos y cajas de ayudar a las empresas de armas es concederles créditos y préstamos. Éstos se suelen realizar de manera sindicada entre varias entidades financieras, alcanzando de este modo montantes más elevados.

Lo importante es que todo banco considerado armado no es ético y debería ser rechazado como una opción para las personas con conciencia a favor de la paz y los derechos humanos. De este modo, la única alternativa a la banca armada es la banca ética, porque se compromete de forma integral a respetar unos principios que aseguran que no se ayudará financieramente a actividades que lesionen la dignidad humana y que vulneren los derechos humanos, como ocurre con el negocio de las armas.

Deja un comentario